Todas las mujeres en algún momento de nuestra vida debiéramos hacer el ejercicio de decidir estar un tiempo suficientemente largo sin pareja.
No me refiero a ese tiempo que existe entre una relación de pareja que concluye y otra que se espera que comience, o a cargar como inexorable en la vida el “estar sola/a” porque no se encuentra con quién estar, ni a un estado de permanente búsqueda…
No.
Me refiero a una elección consciente de un ejercicio pleno de la autodeterminación y el autoabastecimiento económico, cotidiano y afectivo.
Se trata de una experiencia inigualable para dejar aflorar todos nuestros recursos y capacidades, conocernos como de ninguna otra manera podemos hacerlo.
Disponer exclusivamente del tiempo, espacio, voluntad, recursos -y hasta del control remoto de la televisión- es una experiencia sumamente placentera que muchas mujeres se deben en su vida.
- Quienes pasaron de la casa familiar a la casa matrimonial que terminó,
- quienes padecieron una pareja violenta o desvalorizante,
- quienes transitaron un divorcio traumático
- quienes nunca se fueron solas de vacaciones, ni felices de pasar un sábado a la noche solas mirando la tele,
- quienes nunca estuvieron en pareja y sienten eso como una frustración, (more…)